Salud mental juvenil, el bienestar también se transforma
Hay algo que las cifras difícilmente alcanzan a reflejar pero que cualquiera que camina con los jóvenes puede sentir, el peso de crecer en un mundo que cambia demasiado rápido, que exige demasiado y que ofrece muy poco para sostenerse emocionalmente. No es debilidad, es una realidad que durante demasiado tiempo se trató con silencio, con estigma y, peor aún, con indiferencia institucional.
Durante años, la salud mental fue un privilegio para quienes podían pagársela. El modelo que nos gobernó durante décadas atendía a las personas cuando ya estaban en crisis, nunca antes; cuando el daño era visible, nunca en la raíz.
Para los jóvenes de Zacatecas y de todo el país, ese abandono se tradujo en soledad, en la ausencia de herramientas para nombrar lo que sentían, en puertas cerradas antes de abrirse. Hoy, esa realidad está cambiando.
Nuestra querida Presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, impulsa la Estrategia Nacional de Salud Mental "El ABC de las emociones", dirigida a las y los jóvenes de 14 a 18 años, pero también a madres, padres, personas cuidadoras y docentes.
Los datos que la sustentan son precisos y no pueden ignorarse, la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco identificó que los adolescentes de 12 a 17 años presentan niveles más altos que la población adulta en malestar psicológico, en comportamiento suicida, en exposición a la violencia y en consumo de drogas. Son factores de riesgo, no destino. Y precisamente por eso la estrategia los atiende antes de que se conviertan en crisis.
Esto significa algo muy sencillo, pero muy poderoso, que el Estado mexicano reconoce que cuidar la salud emocional de los jóvenes no es un gesto de sensibilidad, es una responsabilidad de gobierno.
Pero también significa algo más profundo, que la transformación no se completa en las obras de infraestructura ni en las cifras macroeconómicas; se completa cuando llega al interior de una persona joven que por fin encuentra con quién hablar, que descubre que sentirse mal no es una falla personal sino algo que puede atenderse, acompañarse y superarse.
Desde Zacatecas, esta estrategia llega en un momento crucial. Nuestra entidad ha vivido años de tensión social que dejan marca en la juventud. Los centros comunitarios "México imparable", que integran deporte, cultura y salud mental, y la Línea de la Vida 800 911 2000 son herramientas concretas para las y los jóvenes zacatecanos que necesitan un espacio de escucha real, cercano y gratuito.
La campaña llega también a las escuelas, con guías para docentes, brigadas de integración y actividades que fortalecen las redes de apoyo. Cuidarse, nos recuerda esta estrategia, es también un acto colectivo.
Como mujer y como Senadora de la República, tengo claro que la salud mental no puede seguir siendo un tema de segunda fila, respaldo esta iniciativa con convicción porque reconozco en ella el mismo principio que guía nuestra transformación, nadie se salva solo, y ninguna política pública es completa si no mira también hacia adentro de las personas.
Porque en la Cuarta Transformación, el bienestar es integral o no es bienestar. Y cada joven que logra poner nombre a lo que siente da un paso que, multiplicado por millones, construye un país más sano, más libre y más justo para todas y todos.